18 Agosto: Aswan.
Hoy a la mañana hemos tenido tiempo libre y a la tarde hemos ido al pueblo Nubio y lo hemos pasado genial. Hemos salido del hotel y hemos ido al embarcadero a coger un barquito que nos ha llevado hasta el pueblo Nubio. Al llegar, nos esperaban un montón de camellos y cada uno ha cogido uno. Luisda estaba un poco cagado de miedo porque su última experiencia no fue muy buena pero hoy... ha demostrado que es todo un campeón!!! Yo iba la primera de la fila y como vio que Luisda era el último le iba todo el rato mirando, el paje se dio cuenta y le esperó. Nos sacaron un par de fotos juntos con nuestros camellos y después los pajes nos soltaron las cuerdas con las que nos llevaban . Luisda empezó a dar patadas mi camello para que saliera corriendo y el cabrón del paje se descojonaba.
Al llegar al pueblo, nos mostraron cómo era una casa Nubia y nos presentaron a algunos miembros de la familia. Nos ofrecieron una pequeña merienda (quesos, tortas,etc.) con kárkade. Después nos sacaron unas cachimbas y nosotros dos sacamos las fotos de rigor y los demás compañeros del grupo empezaron a fumar. Fuí a hacerme un tatuaje de henna super chulo. Después vino una señora con un tambor y unas niñas y empezamos todos a bailar al son del tambor. Las niñas (una de ellas se llamaba Fufu) sacaron a bailar a Luisda y a otros compañeros y lo pasaron en grande. Al acabar nos trajeron un cocodrilo con el que todos flipamos, son las mascotas que tienen en ese pueblo en las casas. Después de sacarnos todas las fotos con el cocodrilo cogido nos dejaron tiempo libre y fuimos a acabar de ver la casa. Vimos que tenían un pequeño acuario con más cocodrilos. Al acabar fuimos a dar una vuelta por el pueblo, vimos las tiendillas que había e hicimos alguna compra. A la pobre Marta le vieron la cara por unas especias que compró pero ninguno le dijimos nada, más tarde se dio cuenta ella sola.
Cuando acabamos la visita al pueblo Nubio volvimos a coger el barquito de vuelta al hotel y al llegar decidimos dar una vueltita por el pueblo e ir a cenar. Cenamos en un restaurante que era un barquito y estaba en el rio Nilo. Que preciosidad y tranquilidad...
Ahora ya llegó la hora de descansar, hasta mañana. Besitos.
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